Ibiza punto y seguido: Las Crónicas de Burru (II)
Crónicas de Ibiza 2009
Ibiza punto y seguido: Las Crónicas de Burru (II)
El Resumen: Ibiza 2009
Martes 22/09/09
Carl Cox “Join Our Revolution”
Closing Party
El Martes 22 de Septiembre, era otro de los días marcados en rojo en nuestro calendario particular de fiestas. Y no era para menos, ya que nos esperaba en Space Ibiza, el closing de Carl Cox “Join Our Revolution”.
Nos dirigimos hacia playa d´en Bossa sobre las 00:15 de la noche. Al llegar a la altura del Hotel Club Fiesta Don Toni, nos paró la policía para un control rutinario de alcoholemia, algo que, para nosotros al menos, se está convirtiendo en habitual en las noches de Ibiza. Porque yo no sé si será que tenemos mala suerte últimamente, o que cada vez se está poniendo la cosa más estricta con el tema del alcohol y las drogas. Pero en las últimas visitas he notado un mayor control policial, sobre todo alrededor de ciertas discotecas. Y eso es lo que más rabia me da, que hagan los controles a la entrada y la salida de algunas discotecas, que casi siempre son las mismas, y sin embargo otras parecen estar al margen de la ley en ese aspecto, ya que nunca he visto ni un solo control en los alrededores de esas discotecas a las horas “punteras”. Y yo podré estar de acuerdo, o no, en que hagan ese tipo de controles, pero si los hacen, que no sea en unas discotecas si, y en otras no. Pero para bien o para mal, Ibiza funciona así.
Después de pasar el control sin dar positivo (menos mal que no habíamos bebido) nos fuimos a dejar el coche al aparcamiento del Bora-Bora, y unos metros antes de llegar ¡otro control de policia! Esta vez nos dejaron pasar sin tener que pararnos ni nada, yo creo que nos debieron ver la cara de ¿otra vez?.
Os cuento esto para que os hagáis una idea de lo difícil que se está poniendo entrar, por ejemplo, en Space hoy en día.
Por fin aparcamos el coche y nos fuimos corriendo hasta Space, porque llovía bastante. Al final entre unas cosas y otras entramos alrededor de la 1:00 de la mañana.
Como estaba lloviendo, no había casi nadie en la Sunset Terrace, y nos fuimos directamente a la Discoteca. Cuando por fin nos encontramos con la gente que habíamos quedado, miré a la cabina para ver quien estaba pinchando, y me llevé una sorpresa al ver que ya estaba Carl Cox. Yo no sabía que iba a hacer una sesión tan larga, pero para mi fue un alegrón saber que iba a poder disfrutar durante tantas horas del buen hacer de “tio Carl”.
Como ya he comentado aquí otras veces, a mi el Techno no me apasiona mucho, pero cuando hablamos de Carl Cox, para mi por lo menos es otra historia.
Estuvimos un buen rato en la discoteca, y cada vez iba entrando más y más gente (y pensábamos que Ibiza estaba vacía) hasta que decidimos cambiar un poco de aires e irnos a la terraza para ver que tal lo estaba haciendo Danny Tenaglia, además a Carl Cox teníamos tiempo más que suficiente para “disfrutarlo” toda la noche.
Llegamos a la terraza justo en el momento en que Gilles Peterson estaba terminando su sesión , e iba a dar paso a Danny Tenaglia, que ya estaba en la cabina.
Serían las 2:30 cuando empezó el disjockey norteamericano, y no serían más de las 2:50 cuando decidimos dejar de verlo, e irnos de nuevo a la Discoteca.
No nos gustó mucho como empezó la sesión de Danny Tenaglia, a mi me pareció demasiado lenta, y si lo comparamos con la música que “traíamos en los oídos” de la discoteca, mucho más aún. Además, desde el principio, empezó a hablar por el micrófono y a cantar (por llamarlo de alguna manera) así que pensamos que era mejor no arriesgar a que, como reza una camiseta buenísima que vi en algún lado: “last night a dj shaved my life” y nos “cortase” literalmente la noche. Así que nos fuimos otra vez a por la “maraton” de Carl Cox.
En la media hora que estuvimos en La Terraza, la Discoteca se había llenado aún más, y ya se hacía muy difícil el poder entrar hasta donde estábamos, pero al final lo conseguimos. Y nada más llegar a “nuestro” sitio, desplegaron una sabana blanca gigante, que cubría prácticamente toda la pista, y que junto con todas las bolas y estrellas que colgaban del techo, daban un aspecto muy diferente a Space.

Ya nos quedamos en la Discoteca hasta que cerraron, porque viendo como empezó Danny Tenaglia preferimos no volver a la terraza. Y seguro que acertamos, porque Carl Cox volvió a poner un musicón increíble. Es una pena que no os sepa decir que temas sonaron, pero lo que si os puedo asegurar es que hubo 2 horas por lo menos, en las que que nos hizo bailar a su antojo, como si fuéramos marionetas.
Si a todo esto sumamos que la gente estaba entregadísima, pues nos sale una noche en la que me lo pase como los indios. A ultima hora si que es verdad que bajo un poco el ritmo de la sesión, pero nos vino bien, porque 5 horas a ese ritmo hubiera sido demasiado.
No se con que tema terminó, yo por lo menos no lo conocía, pero unos minutos antes puso una versión del Blue Monday de New Order, que hizo que aquello se viniera abajo. Y es que es de esos temas que nada más empezar ya tienes a todo el mundo saltando y gritando, como dice un amigo mío “Si una sesión tiene el Blue Monday, es una buena sesión”
Aquí os pongo las fotos que más me han gustado de todas las que saqué, porque esta vez si que colé la cámara y por fin os pude traer algunas fotos. Espero que os gusten.



Cuando terminó la sesión y encendieron las luces, nos quedamos allí un rato todos aplaudiendo al gran Carl. Sobre todo fue muy emocionante ver como una chica lloraba desconsolada en medio de la pista, nos acercamos a ella para ver que la pasaba, y nos dijo que le daba mucha pena que se terminase, que llevaba todo el verano trabajando en Ibiza y que la fiesta de Carl Cox era la única que no se perdido en todo el verano. Había estado allí cada martes, y que se lo había pasado tan bien en todas esas fiestas que quería que se terminase.
La grandeza de la música.
Al día siguiente nos habían dicho que pinchaba Luciano en Ushuaia, pero viendo cómo salió el día de lluvioso, no teníamos muy claro si ir o no. Al final parece que el tiempo nos dió una pequeña tregua, y como vimos que llevaba un rato sin llover, nos preparamos y nos fuimos para allá.
Llegamos sobre las 21:00 de la noche más o menos, y había un montón de gente. Pasamos al lado de la cabina para ver si estaba pinchando Luciano, y vimos que no, así que nos fuimos a pedirnos unos mojitos y nos fuimos hacía el fondo.
Nunca había estado dentro de Ushuaia (la vez que estuve lo vi desde la playa) y me gustó mucho. Tiene un ambiente muy especial, imagino que será por el rollo de estar en la playa y poder bailar en la arena y bajo las estrellas.
Al son de una música del estilo del electro-house italiano, con unos ritmos muy marcados y continuos, estuvimos bailando toda la noche esperando a que empezase a pinchar Luciano. Nosotros pensábamos que cerraban a las 2:30, pero a las 12 o 12:30, no lo recuerdo bien, quitaron la música y nos mandaron para casa, con lo que no sabíamos si Luciano había pinchado antes, o finalmente no lo hizo. Así que nos quedamos con las ganas de haber seguido por lo menos un ratillos más.
Con las mismas, pensamos en irnos a Meganite en Privilege Ibiza, pero como para el día siguiente habían dado sol por la mañana, pensamos que lo mejor era irnos a dormir para levantarnos temprano e irnos a la playa. Además también queríamos descansar un poco, que solamente llevábamos dos días en Ibiza, y ya teníamos una falta de sueño considerable.
(Continuará)
Crónicas de Ibiza por Javier Burruezo Hernández ( BURRU )



